Santo Domingo.- Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo y República Dominicana no es la excepción.
Infartos cada vez más frecuentes en personas jóvenes, mujeres que llegan tarde a emergencias por síntomas “atípicos”, hipertensión descontrolada y estilos de vida que juegan en contra del corazón forman parte de una realidad que preocupa a la comunidad médica.
El cardiólogo Pedro Ureña explicó que la mayoría de los eventos cardiovasculares son prevenibles, pero requieren educación, diagnóstico oportuno y acceso adecuado a los servicios de salud.
“La principal causa de mortalidad hoy día en el mundo sigue siendo el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular. Y lo más importante es que muchas de estas muertes se pueden prevenir”, afirmó en el Programa Esta Noche Mariasela.
infartos en mujeres y el impacto de la menopausia
Aunque históricamente los infartos se asociaban más a los hombres, esa brecha se ha reducido significativamente.
incluso desde la infancia.
El colesterol: mitos y realidades
El cardiólogo desmonta uno de los mitos más extendidos, que el colesterol alto es algo “normal” con la edad.
“El único mamífero con LDL por encima de 55 es el ser humano, y también es el único que sufre infartos”, señala.
Nacemos con niveles de LDL entre 25 y 30, que serían los ideales durante toda la vida. La evidencia científica demuestra que mientras más bajo el colesterol malo, menos infartos y menos accidentes cerebrovasculares.
“No es un invento de la industria farmacéutica. Es evidencia clínica contundente”, recalca.
El infarto en jóvenes “sanos”
Casos de personas activas, delgadas y sin hábitos aparentes de riesgo que mueren por infartos generan gran impacto social. Para Ureña, la explicación suele estar en factores invisibles.
electrónicos son más seguros que los cigarrillos tradicionales. Fuente externa
“Beber de forma ocasional no tendrá un gran impacto, pero el consumo regular sí afecta la presión, el hígado, la glicemia y aumenta el riesgo de cáncer”, advierte.
El corazón roto existe
Más allá de lo físico, las emociones juegan un rol determinante.
“El síndrome del corazón roto es una entidad reconocida. Una sobrecarga emocional extrema puede hacer que el corazón falle”, concluye.
Para el doctor Pedro Ureña, el futuro de la cardiología está claro: prevenir, educar y actuar a tiempo.
“Conocer tus números, escuchar tu cuerpo y no perder tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”.
Edili Arias