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“¡El más importante!” (Mc 9, 30-37)

LA PALABRA DEL DOMINGO

XXV Domingo. Tiempo Ordinario. Ciclo B

Color: VERDE

19 de septiembre de 2021

Primera Lectura: SB 2,12.17-20

Lectura del libro de la Sabiduría

Se dijeron los impíos: “Acechemos al justo, que nos resulta incómodo: se opone a nuestras acciones, nos echa en cara nuestros pecados, nos reprende nuestra educación errada; veamos si sus palabras son verdaderas, comprobando el desenlace de su vida.
Si es el justo hijo de Dios, lo auxiliará y lo librará del poder de sus enemigos; lo someteremos a la prueba de la afrenta y la tortura, para comprobar su moderación y apreciar su paciencia; lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues dice que hay quien se ocupa de él.”

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 53,3-4.5.6.8
R/. El Señor sostiene mi vida.
Oh Dios, sálvame por tu nombre, sal por mí con tu poder. Oh Dios, escucha mi súplica, atiende a mis palabras. R/.
Porque unos insolentes se alzan contra mí, y hombres violentos me persiguen a muerte, sin tener presente a Dios. R/.
Pero Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida. Te ofreceré un sacrificio voluntario, dando gracias a tu nombre, que es bueno. R/.

Segunda Lectura: St 3,16-4,3
Lectura de la carta del apóstol Santiago

Queridos hermanos: Donde hay envidias y rivalidades, hay desorden y toda clase de males. La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante, sincera. Los que procuran la paz están sembrando la paz, y su fruto es la justicia.
¿De dónde proceden las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es acaso de los deseos de placer que combaten en su cuerpo? Codician lo que no pueden tener; y acaban asesinando. Ambicionan algo y no pueden alcanzarlo; así que luchan y pelean. No tienen, porque no lo piden. Piden y no reciben, porque piden mal, para derrocharlo en placeres.

Palabra de Dios

Evangelio: Mc 9,30-37
Lectura del santo evangelio según san Marcos

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos.
Les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.” Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: “¿De qué discutían por el camino?”
Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.” Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.”

Palabra del Señor


“¡El más importante!” (Mc 9, 30-37)

Celebramos hoy el XXV Domingo del Tiempo Ordinario y cada domingo la Palabra de Dios nos trae siempre una novedad, para que vivamos a plenitud lo que el Señor quiere de nosotros. La primera lectura del día de hoy, es del libro de la Sabiduría. Este libro tiene un hilo conductor y es la justicia. En el texto se nos habla de los justos y se refiere a aquellos judíos que tenían que soportar las ofensas y persecuciones de los judíos apóstatas y los paganos enemigos. Se habla de someterlos a tormentos despiadados como una manera de probar su paciencia y comprobar su resistencia. El término Hijo de Dios tiene todo un sentido profundo, que lo veremos más adelante en el Nuevo Testamento.
La segunda lectura, tomada de Santiago, nos habla también en esa línea de justicia, como fruto de la siembra de la paz, porque como nos dice el texto “Donde hay envidia y ambición, allí reina el desorden y toda clase de maldad”. La segunda idea que nos propone Santiago es la referente a los conflictos y luchas internas, que son fruto de las pasiones. Cuando se quiere algo, cuando se ambicionan las cosas, y si no las obtienen luchan y pelean. No se tiene, porque no se pide y si se pide, no se recibe, porque se pide mal, ya que se quiere solamente satisfacer pasiones.
Vista la situación que nos describe Santiago, tenemos que concluir diciendo que la comunidad a la cual se dirige tenía muchos conflictos internos, que se expresaban en las envidias y en las ambiciones. Esa situación impedía a la comunidad crecer espiritualmente. La vida cristiana es un proceso de crecimiento espiritual y hay que exigirse mucho para construirla, de aquí la necesidad de la humildad, del saneamiento interior y de la búsqueda continua de Dios.
En el Evangelio de Marcos, Jesús plantea por segunda vez, el tema de la pasión, muerte y resurrección. Esto les provoca miedo y no piden explicación alguna, pues ellos, al igual que la mayoría de los seguidores de Jesús, lo identificaban con un Mesías que venía a liberar al pueblo de Israel en términos políticos.
En ese contexto ellos empiezan a discutir sobre quien es el más importante, a lo cual Jesús, al llegar a Cafarnaún, les pregunta sobre esa discusión, pero ellos permanecieron callados y Jesús llama a un niño y lo pone en medio de ellos y a partir de dos reflexiones, explica su significado: la primera es una inversión de valores al decir “Que el que quiera ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos.” Luego afirma que “Quien reciba a uno de estos niños en mi nombre, a mí me recibe. Quien me recibe a mí, no es a mí, a quien recibe, sino al que me envió”.
Cuando recibimos a las personas sencillas recibimos a Jesús y, en su persona, al Padre y ese es el camino de la construcción del Reino y no la grandeza ni el ocupar puestos de preponderancia. Como creyentes debemos de desligarnos de las injusticias y del poder que no es servicio, porque el amor oblativo, la gratuidad, es lo que nos muestra Jesús con su actitud sencilla. La imagen de la ternura del niño en medio de nosotros es una invitación a buscar las cosas sin ningún interés, es el llamado a la compasión y a buscar a los pobres y oprimidos, que no tienen nada en términos materiales, porque su esperanza y confianza está puesta en el Señor.

(Guía Mensual)

“Que el Dios de la Vida te colme con su alegría y con su paz y te conceda la salud” ✍

Categorías: Internacionales
Melvin Mix:
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