X

“Dios nos ha creado para que seamos felices” (Lc 1, 26-38) La Palabra Diaria

LA PALABRA CADA DÍA

Solemnidad: La Anunciación del Señor

Color: BLANCO o AZUL

25 de marzo de 2021

Primera Lectura: Is 7,10-14; 8,10

Lectura del Profeta Isaías
En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz: "Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo." Respondió Acaz: "No la pido, no quiero tentar al Señor." Entonces dijo Dios: "Escucha, casa de David: ¿No les basta cansar a los hombres, que cansan incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, les dará una señal: Miren: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 39, 7-8a.8b-9.10.11
R/. "Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad"
Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides sacrificio expiatorio, entonces yo digo: "Aquí estoy." R/.
Como está escrito en mi libro, para hacer tu voluntad." Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. R/.
He proclamado tu salvación ante la gran asamblea, no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R/.
No me he guardado en el pecho tu defensa, he contado tu fidelidad y tu salvación, no he negado tu misericordia y tu lealtad ante la gran asamblea. R/.

Segunda lectura: Hb 10,4-10
Lectura de la carta a los Hebreos
Hermanos: Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dijo: "Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad."
Primero dice: "No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias", que se ofrecen según la Ley. Después añade: "Aquí estoy yo para hacer tu voluntad." Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.
Palabra de Dios

Evangelio: Lc 1,26-38
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?"
El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.

Palabra del Señor


“Dios nos ha creado para que seamos felices” (Lc 1, 26-38)

Hoy celebramos la solemnidad de la Anunciación del Señor. En la primera lectura el rey Acaz, se ve rodeado por sus enemigos. Está en una situación difícil, y aunque el Señor le dice que pida una señal, no se atreve. Pero Dios, para hacerle ver que él es misericordioso, le da una señal: una muchacha virgen, concibe en sus entrañas, sin intervención de varón, al Verbo de Dios, a Dios mismo que baja a la tierra para ser hombre.
María es la mujer creyente, que se fía de Dios. María, humilde, libre y obediente es el prototipo de la mujer nueva, el principio de la nueva humanidad basada en el amor y en la confianza en la voluntad de Dios. Es el modelo del verdadero discípulo que siempre está dispuesto a decir “si”, sin importarle las consecuencias.
Jesús no pide palabras, sino que espera de nosotros hechos, demostrar que lo que decimos lo hacemos, que descubramos la vida en plenitud, no una felicidad superficial, sino la verdadera felicidad.
Esto nos conduce al sentido de la expresión “voluntad de Dios”: hace referencia al proyecto de Dios para la humanidad. Dios nos ha creado para que seamos felices. El proyecto de Dios no es anular nuestra libertad, sino una invitación a que nuestra libertad sea utilizada plenamente a fin de ser cada vez más imagen suya, capaces de amar y servir al hermano, que es el camino más directo hacia esa felicidad que todos buscamos.
Imitemos a María en su generosidad, en su entrega total a Dios, en su capacidad de servicio, recordemos que inmediatamente ella se entera que su prima Isabel está embarazada, va a cuidarla. Que ella nos ayude a decir también un “sí” a Dios, que no pongamos trabas y que siempre estemos dispuestos a hacer la voluntad de aquel que nos llama y acompaña por pura gratuidad.

(Guía Mensual)

“Miren, estamos subiendo a Jerusalén…” (Mt 20,18)
Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad✍

Categorías: Internacionales
admin:
X

Headline

You can control the ways in which we improve and personalize your experience. Please choose whether you wish to allow the following:

Privacy Settings