Nadie tenía más confianza en Santa la noche del lunes que el manager de los Astros, el puertorriqueño Joe Espada.
Con su club a seis outs de completar el primer juego sin hit ni carrera en Grandes Ligas en casi dos años, Espada recurrió al relevista derecho Alimber Santa, un dominicano de 23 años que hacía su debut en las Mayores, para terminar la tarea. Bajar por la chimenea en Nochebuena es una cosa; entrar para cerrar un no-hitter en tu debut es un tipo distinto de presión.
“Estaba tratando de calmarme”, dijo Santa.
Santa retiró a los seis bateadores que enfrentó para combinarse con el abridor Tatsuya Imai (6.0 innings) y el relevista zurdo Steven Okert (1.0 entrada) y lanzar el primer juego sin hit ni carrera en la Gran Carpa desde el 4 de septiembre del 2024, además del 18vo en la historia de los Astros, incluyendo la postemporada, en una victoria 9-0 sobre los Rangers en Globe Life Field.
“Orgulloso de Santa”, exclamó Espada. “Creo que es una gran noche para él y su familia. Muy orgulloso de él. He visto a este muchacho durante años, y tener este momento es enorme para la organización y para él”.
Santa comenzó su labor lanzando un slider en la zona que Andrew McCutchen dejó pasar para strike. A partir de ahí continuó atacando la zona, necesitando 13 pitcheos en el octavo inning para retirar en orden a McCutchen, Danny Jansen y Michael Helman.
Santa no tuvo mucho tiempo para prepararse para el noveno, considerando que el jardinero de los Rangers Sam Haggerty lanzó la parte alta del episodio y realizó apenas seis pitcheos. Santa necesitó 11 lanzamientos en la parte baja de la entrada, siendo el último un sweeper que Brandon Nimmo vio pasar para el tercer strike (la decisión fue ratificada tras una breve revisión del sistema ABS).
“Todo estaba bajo control en el bullpen”, dijo. “Sólo sentía algo de adrenalina, pero traté de calmarme y recordar hacer lo que he venido haciendo en las ligas menores. Sabía del juego sin hit ni carrera, pero intentaba mantener la calma”.
Santa tenía efectividad de 1.42, WHIP de 0.89 y promedio de bateo de .159 de los oponentes en 18 presentaciones con Triple-A Sugar Land esta temporada. Fue subido antes de la barrida del fin de semana sobre los Cachorros en Chicago, pero no llegó a lanzar en Wrigley Field.
Una vez que los Astros ampliaron la ventaja a 7-0 en el séptimo inning la noche del lunes, Espada utilizó a Okert en el séptimo y decidió dejar que Santa terminara el juego para darle descanso a otros relevistas importantes.
“Okert ya estaba listo, así que lo usamos contra esos zurdos y le dimos a Santa el final del juego, los últimos dos innings”, explicó Espada. “En el fondo de tu mente está el juego sin hit ni carrera, pero estás tratando de ganar un partido. También estás intentando preservar algunos brazos para mañana y el resto de la semana. Pero el muchacho entró y ese sweeper estaba quebrando, la recta se hundía y parecía alguien que ya había lanzado antes en las Grandes Ligas. Si hablamos de una primera impresión, fue una impresión increíble”.
Santa se convirtió en apenas el segundo jugador en la historia de las Mayores en lanzar en un juego sin hit ni carrera durante su debut, según Elias, uniéndose a Bumpus Jones, de los Rojos, quien lanzó uno completo el 15 de octubre de 1892. Santa se quedó con la pelota del último strike del juego a Nimmo, un momento que se demoró unos segundos debido al reto del bateador.
Los Rangers revisaron dos veces, pero Santa cumplió, pasando de “jo-jo” a “no-no”.
“Soy pitcher, realmente no conozco tan bien la zona de strike”, bromeó Santa. “Estoy un poco lejos de la zona, del plato. [El receptor puertorriqueño Christian] Vázquez se acercó y me dijo: ‘Oye, fenómeno, eso es strike’”.
AGENCIAS