X

“Debemos vivir la honestidad en nuestra practica de fe”

LA PALABRA CADA DÍA

VIII Semana. Tiempo Ordinario

“Debemos vivir la honestidad en nuestra practica de fe”

Viernes, 2 de junio del 2023

Feria o Memoria Libre: San Marcelino y San Pedro, Mártires

Color: VERDE o ROJO

Primera lectura: Ecl 44, 1.9-12
Lectura del Libro del Eclesiástico

Hagamos el elogio de los hombres de bien, de la serie de nuestros antepasados. Hay quienes no dejaron recuerdo, y acabaron al acabar su vida: fueron como si no hubieran sido, y lo mismo sus hijos tras ellos. No así los hombres de bien, su esperanza no se acabó; sus bienes perduran en su descendencia, su heredad pasa de hijos a nietos. Sus hijos siguen fieles a la alianza, y también sus nietos, gracias a ellos. Su recuerdo dura por siempre, su caridad no se olvidará.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 149, 1-2.3-4.5-6a y 9b
R/. El Señor ama a su pueblo

Canten al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su Rey. R/.
Alaben su nombre con danzas, cántenle con tambores y cítaras; porque el Señor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes. R/.
Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas: con vítores a Dios en la boca; es un honor para todos sus fieles. R/.

Evangelio: Mc 11, 11-26
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

Después que la muchedumbre lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, en el templo, lo estuvo observando todo, y como era ya tarde, se marchó a Betania con los Doce.
Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: «Nunca jamás coma nadie de ti”. Los discípulos lo oyeron.
Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía, diciendo: «¿No está escrito: “Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos”? Ustedes, en cambio, la han convertido en cueva de bandidos”.
Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: «Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado”. Jesús contestó: «Tengan fe en Dios. Se lo aseguro que si uno dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oración, crean que se la han concedido, y la obtendrán. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también su Padre del cielo les perdone sus culpas”.

Palabra del Señor


“Debemos vivir la honestidad en nuestra practica de fe”
Llama la atención la afirmación de Marcos sobre la entrada de Jesús en el Templo y cómo “lo estuvo observando todo”. Una observación sobre lo que allí ocurría, con todos los mercaderes y vendedores, y cómo se había perdido la pureza que debe tener el lugar dedicado a Dios. Por eso, Jesús los expulsa a todos, realiza un gesto de purificación del lugar dedicado a Dios; quiere devolverle su destino y condición sagrados.
Igual llama la atención el gesto de Jesús con la higuera a la que maldice con un extraño enigma que se viene a relacionar con la situación de impureza, de esterilidad del Templo y del sistema religioso judío, que lo había convertido en un mercado. Los gestos simbólicos de Jesús nos quieren hacer comprender, como a los discípulos, la hipocresía y lo deshonesto que era el culto, las cosas exteriores, sin obras coherentes en la vida. Nos viene a proponer un cambio, una transformación desde adentro.
El Evangelio de hoy concluye invitándonos a la oración, no cualquiera, sino a una llena de fe y de caridad fraterna, de perdón a las ofensas. Debemos vivir la honestidad en nuestra practica de fe, hacer que la Palabra de Dios se haga vida y dé los frutos que espera de nosotros, porque sería triste defraudar a Dios. Actuemos y sigamos el ejemplo del Hijo de Dios.

(Guía Litúrgica)

“La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes” (2 Cor 13, 13)✍

Categorías: Nacionales
Etiquetas: La Palabra Diaria
admin:
X

Headline

You can control the ways in which we improve and personalize your experience. Please choose whether you wish to allow the following:

Privacy Settings