Villa Palmarejo, R.D. – Erika Mateo Ramírez, residente en el paraje Villa Palmarejo, carga desde hace 15 años con una dolorosa enfermedad de elefantiasis en su pierna derecha. Su condición le ha causado sufrimiento físico y emocional, al punto de convertirse en motivo de burlas y discriminación.
Su única esperanza es una cirugía que no se realiza en República Dominicana. “Me dicen que mi enfermedad no tiene cura aquí en Santo Domingo, que solo puedo tratarme en Estados Unidos, pero no tengo recursos para viajar”, explicó con tristeza.
Erika sueña con dejar atrás el dolor, estudiar, trabajar y sacar adelante a su familia. Sin embargo, sus preocupaciones no terminan en su propia salud. Su hijo padece de un soplo en el corazón, lo que agrava la difícil situación que enfrenta la familia. “Eso me está comiendo el alma. Me duele más cuando me llaman de la escuela para decirme que mi hijo se puso malo”, confiesa.
Las condiciones de vida en su hogar son precarias, No tienen baño y deben salir al monte de madrugada. La casa carece de terminación, no cuentan con nevera ni bebedero, y apenas funciona la estufa. Además, Erika está desempleada, sin ingresos y muchas veces sin alimentos. “A veces no tengo ni qué darles de comer a mis hijos. Me paro en la puerta y le digo a Dios: solo amanecí contigo, Señor. Al rato alguien me da 100 pesos y preparo un arroz blanco para ellos”, relata con voz entrecortada.
Ante esta situación, Erika suplica ayuda a las autoridades y a fundaciones solidarias. “Le pido al presidente, a la primera dama, a Jompéame y a todo el que pueda ayudarme, que por favor me tienda la mano por mí y mis hijos”, expresa con esperanza.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 809-829-9808 o realizar aportes a la cuenta del Banco de Reservas número 9606-0515-22, a nombre de Erika Mateo Ramírez.
Por: Marcos Lorenzo