LA PALABRA DIARIA
Sábado, XXVI Semana. Tiempo ordinario
Color: BLANCO
2 de octubre de 2021
Memoria Obligatoria: Santos Ángeles Custodios
Primera lectura: Ex 23,20-23a
Lectura del libro del Éxodo
Así dice el Señor: «Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado. Respétalo y obedécelo. No te rebeles, porque lleva mi nombre y no perdonará tus rebeliones. Si lo obedeces fielmente y haces lo que yo digo, tus enemigos serán mis enemigos, y tus adversarios serán mis adversarios. Mi ángel irá por delante.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial: 90,1-2.3-4.5-6.10-11
R/. A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos
Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente, di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, confío en ti.» R/.
Él te librará de la red del cazador, de la peste funesta. Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás. R/.
Su brazo es escudo y armadura. No temerás el espanto nocturno, ni la flecha que vuela de día, ni la peste que se desliza en las tinieblas, ni la epidemia que devasta a mediodía. R/.
No se te acercará la desgracia, ni la plaga llegará hasta tu tienda, porque a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. R/.
Evangelio: Mt 18,1-5.10
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?». Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «Les aseguro que, si no vuelven a ser como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque les digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.»
Palabra del Señor
“Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños” (Mt 18,1-5.10)
Cuentan que hace ya unos años atrás, en Inglaterra había una muchacha que fue a un grupo de oración y quien dio el tema estaba hablando de los ángeles custodios. Al salir del grupo ya era de noche y mientras caminaba a pie, camino a su casa, ella iba pensando sobre lo que había oído esa noche en el grupo de oración.
Se cruzó con un hombre de aspecto sospechoso y nada sucedió. Pero cuál fue su sorpresa que, a la mañana siguiente, leyendo el periódico vio una foto de ese hombre: lo habían apresado porque había atacado a una muchacha que tenía unos rasgos muy parecidos a los suyos.
Ella tuvo un encuentro con el hombre que se había encontrado en el parque y le preguntó por qué no la había atacado a ella, a lo que el hombre le respondió: “¿cómo iba a atacarte a ti? ¡A tu lado había un hombre musculoso!”
Un ángel de la guarda el Señor nos regala a cada uno de nosotros para cuidarnos. Cuando confiamos en nuestro ángel custodio, nos acercamos más a Dios.
(Guía mensual)
“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos. Amén” ✍