LA PALABRA CADA DÍA
XIV Semana Tiempo Ordinario
“Ánimo, hija, por tu fe has sido sanada”
Color: VERDE o BLANCO
Lunes, 4 de julio del 2022
Memoria Libre: Santa Isabel de Portugal
Primera lectura: Os 2, 14-16.19-20
Lectura del Profeta Oseas
Así dice el Señor: “Yo la cortejaré, me la llevaré al desierto, le hablaré al corazón. Y me responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que la saqué de Egipto. Aquel día -oráculo del Señor-, me llamará Esposo mío, no me llamará Ídolo mío. Me casaré contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión, me casaré contigo en fidelidad, y te penetrarás del Señor.”
Palabra de Dios
Salmo Responsorial: 144. 2-3.4-5.6-7.8-9
R/. El Señor es clemente y misericordioso
Día tras día, te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás. Grande es el Señor, merece toda alabanza, es incalculable su grandeza. R/.
Una generación pondera tus obras a la otra, y le cuenta tus hazañas. Alaban ellos la gloria de tu majestad, y yo repito tus maravillas. R/.
Encarecen ellos tus temibles proezas, y yo narro tus grandes acciones; difunden la memoria de tu inmensa bondad, y aclaman tus victorias. R/.
El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. R/.
Evangelio: Mt 9, 18-26
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: “Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá”. Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que, con sólo tocarle el manto, se curaría. Jesús se volvió, y al verla le dijo: “¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado. Y en aquel momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: “¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida”. Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por aquella comarca.
Palabra del Señor
“Ánimo, hija, por tu fe has sido sanada”
El Señor nos narra en el libro de Oseas la fidelidad en la relación de Dios y su pueblo. Oseas un hombre que profetiza desde su realidad de vida a la cual Dios lo ha llamado a anunciar el gran amor de Yahvé con su pueblo y denunciar las Infidelidades del pueblo con su Dios. Dios lo ha llamado a ser el esposo fiel, de fe.
Cuando desarrollamos esta vocación y la llevamos a cabalidad en nuestro diario vivir, quiere decir que la voz en nuestros corazones nos pone en acción para sanar tanto al pueblo como a nosotros mismos.
Cuando Dios nos permite llegar al desierto no nos llama a quedarnos en él, sino que en este desierto caminamos con fe y el mismo Dios cuida de nosotros en medio del silencio. Y podemos escuchar sin ningún tipo de confusión la voz de quien nos ha llamado a serle fiel a Él para que continuamente podamos ver su grandeza y que es clemente y misericordioso.
En este evangelio encontramos dos personas que llegan a Jesús. Un padre pidiéndole la vida de su hija que ha fallecido y una mujer que sufría de hemorragias desde hacía muchos años. Jesús se dio la vuelta, vio a la mujer y le dijo: “Ánimo, hija, por tu fe has sido sanada”. Va a la casa, dijo que la niña no está muerta y mandó a sacar las personas que allí estaban. Esas personas al ver la niña de vuelta a la vida quedaron sorprendidas y muchos otros creyeron en Jesús por el milagro realizado.
(Guía Mensual)
“Que el Dios de la vida y dador de vida te colme con su alegría y con su paz” ✍