LA PALABRA CADA DÍA
I Semana. Tiempo de Adviento
“Adviento: Tiempo de ver y de creer”
Viernes, 2 de diciembre del 2022
Color: MORADO
Primera lectura: Is 29, 17-24
Lectura del Profeta Isaías
Así dice el Señor: «Pronto, muy pronto, el Líbano se convertirá en vergel, el vergel parecerá un bosque; aquel día, oirán los sordos las palabras del libro; sin tinieblas ni oscuridad verán los ojos de los ciegos. Los oprimidos volverán a alegrarse con el Señor, y los más pobres gozarán con el Santo de Israel; porque se acabó el opresor, terminó el cínico; y serán aniquilados los despiertos para el mal, los que van a coger a otro en el hablar y, con trampas, al que defiende en el tribunal, y por nada hunden al inocente.»
Así dice a la casa de Jacob el Señor, que rescató a Abrahán: «Ya no se avergonzará Jacob, ya no se sonrojará su cara, pues, cuando vea mis acciones en medio de él, santificará mi nombre, santificará al Santo de Jacob y temerá al Dios de Israel.
Los que habían perdido la cabeza comprenderán, y los que protestaban aprenderán la enseñanza».
Palabra de Dios
Salmo Responsorial: 26, 1.4.13-14
R/. El Señor es mi luz y mi salvación
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? R/.
Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. R/.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor. R/.
Evangelio: Mt 9, 27-31
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, al marcharse Jesús le siguieron dos ciegos, gritando: «Ten compasión de nosotros, hijo de David». Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos, y Jesús les dijo: «¿Creen que puedo hacerlo?». Contestaron: «Sí, Señor».
Entonces les tocó los ojos, diciendo: «Que le suceda conforme a su fe».
Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente: «¡Cuidado con que lo sepa alguien!». Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.
Palabra del Señor
“Adviento: Tiempo de ver y de creer”
Llegamos al primer viernes de Adviento. El Evangelio nos presenta tres personajes: Jesús en el centro de la escena, y dos ciegos que se le acercan llenos de fe y con el corazón esperanzado. Habían oído hablar de Él, de su ternura para con los enfermos y de su poder. ¿Quién mejor que Él podría hacerse cargo de su desgracia?
Los dos ciegos tienen fe firme en Jesús, y juntos, en comunidad, se dirigen ambos hacia Jesús. Al unísono realizan una plegaria de petición al Enviado de Dios, al Mesías, a quien nombran con el título de “Hijo de David”. Quieren, con su plegaria, provocar la compasión de Jesús: «¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!» (Mt 9,27). «Jesús les dice: ‘¿Creen que puedo hacerlo?’. Le responden: ‘Sí, Señor’».
Jesús interpela su fe: «¿Creen que puedo hacer eso?» (Mt 9,28). Si ellos se han acercado al Enviado de Dios es precisamente porque creen en Él. A una sola voz hacen una bella profesión de fe, respondiendo: «Sí, Señor». Y Jesús les concede la vista. Ciertamente, creer es ver con los ojos de nuestro interior.
Este tiempo de Adviento es el adecuado, también para que nosotros, busquemos a Jesús con un gran deseo, con una gran fe, como los dos ciegos. Jesús viene con su poder de abrir completamente los ojos de nuestro corazón, y hacer que veamos, que creamos. El Adviento es un tiempo fuerte de oración: tiempo para hacer plegaria de petición, y, sobre todo, oración de profesión de fe. Tiempo de ver y de creer.
(Guía Mensual)
“Que el Dios de la vida y dador de vida te cubra con su alegría y con su paz”✍